Fobias

Fobias

Las fobias son trastornos emocionales y cognitivos en los cuales la persona presenta un miedo desproporcionado e intenso por objetos, personas o situaciones concretas ante las cuales no es habitual ni adaptativo presentar tal emoción, en algunos casos es tan intensa que simplemente pensar, conversar o ver una fotografía del objeto fóbico dispara la emoción de miedo.

Se entiende que las fobias son desencadenadas por una experiencia traumática con el objeto fóbico, sin embargo,  se ha encontrado evidencia de que estas personas poseen una predisposición para desarrollarlas. Los estudios arrojan que las personas que sufren fobias tienden a tener un umbral del estrés mucho más alto que otras personas, es decir, suelen sentirse estresados por eventos que otras personas perciben poco estresantes con mayor frecuencia. A su vez su cerebro tiende a evaluar por períodos más prolongados las situaciones, es decir, se detienen a pensar durante más tiempo en las posibles consecuencias de cada acción y la mayoría de estas evaluaciones son negativas, lo que indica que hacen referencia a aspectos desagradables e incomodos.

A nivel químico se ha encontrado que la persona fóbica posee desequilibrios entre los sistemas serotoninérgicos, dopaminérgicos y adrenolinérgicos, estos son los neurotransmisores de la felicidad, la recompensa y el estrés.

La ansiedad tiene como función ponernos en alerta cuando existe una situación de peligro y obligarnos a actuar para salvaguardarnos. Estos individuos tienden a sentirse ansiosos y abrumados con mayor facilidad y les cuesta más emprender acciones que disminuyan esta ansiedad (inhibición de la respuesta)  por lo que  permanecen constantemente en la combinación de miedo y ansiedad.

Las fobias se pueden abordar de muy diversas maneras: desensibilización sistemática, modelamiento, terapia cognitiva-conductual entre otras,  cuya función facilita  la discriminación de poca amenaza y riesgo que realmente causa su fobia.

Neurofeedback entrena al cerebro para que logre su autorregulación.En pacientes con elevados niveles de ansiedad, el electroencefalograma se caracteriza por la presencia de actividad beta difusa en el área prefrontal derecha con disminución o ausencia de ritmo alfa el cual debería ser el predominante en esta área. Es en estos pacientes en los que la aplicación de la técnica de Neurofeedback ha mostrado ser de gran utilidad, ya que al recibir un entrenamiento para la producción de actividad alfa los síntomas relacionados con la ansiedad se reducen de manera importante. La desregulación de la actividad cerebral  frontal tiene efecto en otras zonas del cerebro por lo que se generan las diferentes clases de ansiedad mencionadas anteriormente, mediante el mapeo cerebral se detectan todas la alteraciones y se elabora un entrenamiento totalmente personalizado según las necesidades del paciente.

Neurofeedback, además de ser un tratamiento no invasivo, permite que el paciente adquiera el control del problema, el cual está en su cerebro y por consiguiente se eliminarán los síntomas de ansiedad. Una gran diferencia de cuando se administran ansiolíticos, los cuales pueden producir efectos secundarios como, taquicardias, convulsiones, hipotensión, sensación de ahogo, debilidad muscular y  sequedad de las mucosas, entre otros. Por otro lado, cabe destacar que los síntomas que se asocian al consumo de ansioliticos pueden variar acorde al trastorno que se trate. Finalmente,  otra razón por la que no se recomienda el consumo de este tipo de ansioliticos se debe a su potencial adictivo.

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